Viuda de Rafael Ampuero dona 120 matrices a la Pinacoteca UdeC

Norma Sáez realizó este importante regalo a la colección del espacio expositivo de la UdeC, con el objetivo de perpetuar y conservar su trascendental legado artístico.

Un regalo inesperado y sumamente valioso fue el que se concretó durante la jornada de ayer en la Pinacoteca UdeC.

Se trató de la donación, por parte de la viuda de Rafael Ampuero Villarroel, Norma Sáez, de 120 matrices xilográficas del grabador tomecino fallecido en 1984 y que formarán parte del patrimonio artístico de la Casa del Arte.

“Me pareció adecuada esta universidad para realizar la donación, primero porque aquí hay una de sus obras, hecha entre el 48’ y 50’, llamada ‘La sequía’, sé que aquí la cuidarán bien. Además, todas las cosas son de la zona, es decir, todas las obras de esta colección son cosas -oficios y costumbres- que ya no existen y que son importantes de mantener vivas”, apuntó la viuda del fallecido grabador.

Precisamente, Sandra Santander, curadora de la Pinacoteca UdeC, en línea con esa labor de difusión y conservación que ha realizado Sáez desde la muerte de Ampuero, destacó que “nosotros recogemos esa posta y también desafío, es nuestra misión almacenar y preservar nuestro acervo cultural, de manera que es un privilegio y una nueva ocasión de celebración y alegría de contar con este patrimonio que en el corto plazo podrán ver en nuestra sala de exhibición”.

Una especie de broche de oro e incluso más, fue el hincapié que hizo Rodrigo Piracés, director de Extensión y Pinacoteca UdeC, el recibir esta generosa donación justo el último día de celebración del Mes del Grabado, ya que “realmente nos cayó del cielo, porque no lo teníamos previsto, la señora Norma se acercó a nosotros de forma voluntaria, gesto que se lo agradeceremos siempre y, sin duda, lo agradecerán las futuras generaciones de artistas que vean en este hombre parte de la historia del grabado y arte en Chile”.

Piracés también manifestó gran alegría de contar ahora dentro de la colección de la Pinacoteca con estas matrices y tacos de este fundamental grabador, pues su importancia decide en que “los artistas, a lo largo de sus respectivas carreras, van desarrollando un cuerpo de obra, y eso se da en la posibilidad de leer en conjunto lo que ellos han hecho. Entonces, nos posibilita el poder comprender cuál fue su desarrollo visual a través de los años y no por medio de obras aisladas o fragmentadas”.

En relación a los oficios o costumbres que se pueden ver dentro del trabajo de Ampuero, que muchos de ellos ya no existen o están en vías de desaparecer, y a los que Sáez hizo alusión, el director de Extensión expresó que “sin duda tiene una relación con ese rescate de lo histórico, pero también forma parte de una visión social y política que él tenía. Obras que tenían una postura y un carácter, además de una mirada que estaba marcado por el mundo popular y colectivo”.

Palabras a las que completó que “todo su trabajo y obra es un testimonio auténtico de un artista que hizo lo que vio y sobre eso fue desarrollando su creatividad. Más allá de ese rescate y conservación patrimonial, está la mirada social y la postura de un artista emblemático y trascendental del Bío Bío, y del país”.

 

Fuente: Diarioconcepcion.cl